Política-Cuba-Estados Unidos Más embargados El pasado 30 de junio la administración Bush intensificó el embargo contra Cuba con medidas que restringen los viajes de los exiliados en Estados Unidos, así como la reducción de las cantidades de dinero que estos pueden gastar durante su estadía y una importante disminución de los montos de las remesas a sus familiares en la isla. El 30 de junio entraron en vigor las medidas aprobadas por el presidente George W. Bush el pasado 6 de mayo de 2004. Dichas medidas buscan revertir la Revolución cubana y llevar a la isla a lo que denominan transición democrática. Las principales medidas adoptadas por la administración Bush restringen la cantidad de viajes, así como el tiempo de estadía, de los exiliados cubanos en Estados Unidos a la isla y también las cantidades de dinero que estos pueden gastar durante su permanencia en la isla. A su vez, se aplicará una importante reducción a los montos de las remesas que se envían a Cuba y en el número de personas que se pueden ver beneficiadas (familiares directos). Las recientes disposiciones establecen que los cubanos exiliados en Estados Unidos sólo podrán viajar a la isla una vez cada cuatro años, por un periodo máximo de 14 días y no podrán gastar más de 50 dólares diarios durante su estadía. El limite en el monto del envío de remesas será de 1.200 dólares anuales, únicamente a familiares directos, lo que, sin lugar a dudas, supondrá un duro golpe para la economía familiar dentro de Cuba. Distintos economistas calculan que la sociedad cubana dejará de recibir entre 200 y 250 millones de dólares al año. Carlos Alberto Montaner, periodista y analista cubano radicado en España, señaló en una entrevista para la BBC que si lo que la administración Bush desea es "debilitar la economía del gobierno cubano, sí, lo conseguirá. Ahora, si lo que pretende es el colapso total de la economía cubana, no, eso no va a suceder por esta razón, y efectivamente, como siempre ocurre con estas prohibiciones, la comunidad cubana encontrará otros medios". Las medidas fueron calificadas desde La Habana como "crueles" o de "plan de desestabilización", las mismas no deben afectar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, simplemente porque "no pueden deteriorarse más", así lo indicó Antonio Jorge, profesor de la Universidad Internacional de Florida (FIU). Cuando faltan cuatro meses para las elecciones presidenciales, según distintos analistas, Bush podría perder gran parte del apoyo electoral de los cubanos-estadounidenses que en 2000 lo ayudó a vencer en Florida, convertido entonces en estado decisivo para ganar la Casa Blanca, y que puede volver a serlo este año. Montaner afirmó que Bush perderá parte del apoyo cubano en las elecciones de noviembre. Si en 2000 consiguió un 80%, ahora logrará tan sólo un 60%, afirmó. Por su parte, Fidel Castro declaró que "la dependencia de Bush de grupos desprestigiados terminará restándole muchos votos". |
Instituto del Tercer Mundo - Guía del Mundo Juan D. Jackson 1136, Montevideo 11200, Uruguay Phone: ++598 (2) 419 6192; Fax: ++598 (2) 411 9222 mail: guiatmchasque.net
|